
Cómo funciona realmente la curado por UV con vapor de mercurio
¿Alguna vez se ha preguntado qué está pasando realmente dentro de uno de estos tubos? Básicamente, es como una especie de “fiesta de descarga de gases”. Tomamos un tubo de cuarzo fundido, lo llenamos con una cantidad precisa de vapor de mercurio y le aplicamos una tensión eléctrica para activarlo.
Los electrones comienzan a chocar contra los átomos de mercurio, obligándolos a entrar en un estado “excitado”. Cuando vuelven a su estado normal, emiten fotones. La mayor parte de esa energía se concentra en longitudes de onda de 254 nm y 365 nm, que son precisamente las necesarias para que los recubrimientos se solidifiquen.
El secreto está en el vidrio
No se puede usar cualquier tipo de vidrio aquí. El vidrio estándar actúa como una barrera que bloquea los rayos UV. Por eso utilizamos cuarzo sintético de alta pureza. Este material permite que los rayos de onda corta pasen directamente a través del tubo, sin quedar atrapados en sus paredes. Si el cuarzo no es puro, el tubo se calienta demasiado y la capacidad de emisión de UV disminuye. Somos muy exigentes con las especificaciones del vidrio, porque queremos que la longitud de onda de 254 nm siga siendo eficaz para el curado de las superficies.
Manejando el calor
Seamos honestos: estos dispositivos se calientan mucho. Debido a la alta potencia, el cuarzo se expande rápidamente en cuanto se enciende el dispositivo. Aquí es donde pueden surgir problemas. Si los reflectores no están bien ajustados o los ventiladores no mueven suficiente aire, el tubo puede deformarse o las tapas pueden quemarse. Si el sistema de enfriamiento no es adecuado, la vida útil de la lámpara disminuirá drásticamente. Es así de simple.
Manteniendo el funcionamiento adecuado
Hemos diseñado estos dispositivos para que se instalen fácilmente en los transportadores industriales. Incluso hemos centrado los cables eléctricos para que no haya riesgo de cortocircuitos. Pero hay algo importante: estas lámparas no duran para siempre. Con el tiempo, el mercurio puede cambiar de lugar o el cuarzo puede “nublarse”, lo que reduce su rendimiento.
Mi consejo: llevue un registro del tiempo de uso diario de la lámpara. Tan pronto como note que el proceso de curado no es eficaz, cámbie la lámpara. No espere a que empiece a parpadear. Para entonces, sus electrodos ya estarán dañados.