
Cómo lograr una curación óptima con lámparas UV
Las lámparas UV no son simplemente luces; son el elemento clave que convierte la tinta líquida en un producto sólido y listo para su uso. En una imprenta donde todo ocurre a gran velocidad, no se puede permitir esperar a que las cosas se sequen. Es necesario que todo se haga ahora, para que la línea de producción continúe funcionando. Esa es exactamente la razón por la cual diseñamos nuestras lámparas de esta manera.
La ciencia detrás del proceso de curado (explicado de forma sencilla)
Lo importante en el proceso de curado es la longitud de onda de la luz. Ajustamos nuestras lámparas para que funcionen en esa longitud de onda ideal, generalmente alrededor de 365 nm. De esta manera, la luz interactúa adecuadamente con los fotoiniciadores presentes en la tinta.
Pero hay que tener cuidado con la potencia de la lámpara. Es tentador aumentarla para acelerar el proceso, pero más potencia significa más calor. Si el sistema de refrigeración no puede manejar ese calor, los materiales podrían deformarse. Y nadie quiere desperdiciar toda la producción debido a que el sustrato se haya deformado.
¿Qué componentes se utilizan en la fabricación?
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza para fabricar los tubos. ¿Por qué? Porque el vidrio barato se ensucia cuando se calienta, lo que afecta negativamente el rendimiento de la lámpara. También invertimos mucho esfuerzo en los electrodos, para evitar que ocurra el fenómeno de “spattering”. De esta manera, el tubo permanece limpio durante más tiempo, evitando así la necesidad de reemplazar las lámparas cada cinco minutos.
Fabricamos estas lámparas en diferentes formas, para que se adapten a cualquier tipo de reflector que se utilice. Un consejo: si vas a instalarlas en una máquina antigua, verifica bien el balasto. Si la tensión no es la correcta, la lámpara podría no encenderse o quemarse muy rápidamente.
Uso en la práctica
Si trabajas con impresión offset o flexográfica, estas lámparas son tu mejor aliada. Convierten la tinta líquida en una película sólida en cuestión de segundos.
Lo mejor de todo es que puedes prescindir de esos enormes hornos de secado que ocupan espacio en la imprenta. Así, ganas mucho espacio útil.
Nuestras lámparas están diseñadas para ser reemplazos ideales para la mayoría de las marcas existentes. Solo necesitas conectarlas, ajustar la velocidad y dejar que la luz haga el trabajo.
Y si notas que la curación no es uniforme, no te preocupes. Solo verifica la altura de la lámpara y limpia bien los reflectores. Generalmente, eso es suficiente.