
¡Dejen de conformarse con lámparas UV genéricas! Pasamos algo de tiempo en la 2026 Printing Expo para mostrar nuestros módulos de lámparas UV personalizados. Estas no son piezas que se pueden tomar directamente del estante y esperar que funcionen bien. Las fabricamos desde cero, para que puedan cumplir con las exigencias reales de la impresión a alta velocidad.
El problema del calor
Si quieres que tu tinta se seque rápidamente, necesitas mucha potencia. Utilizamos matrices de LED de alta densidad o lámparas de vapor de mercurio afinadas para alcanzar esos niveles elevados de potencia (mW/cm²). Pero hay un problema: al concentrar tanta potencia en un espacio pequeño, se genera mucho calor. Si el sistema de enfriamiento no es suficiente, los LED pueden cambiar su longitud de onda o simplemente quemarse. Es un verdadero desastre. Por eso utilizamos sustratos de nitruro de aluminio o disipadores de calor refrigerados por líquido para llevarse ese calor lejos de los diodos. Mantenemos las temperaturas bajo control, así tu rendimiento permanece estable y no tienes que lidiar con caídas impredecibles en el rendimiento.
Obtener la luz adecuada
No toda la luz UV es igual. Tu tinta contiene fotoiniciadores específicos que solo reaccionan ante ciertas longitudes de onda. No te damos simplemente una lámpara “estándar”. Ajustamos la longitud de onda óptima, generalmente entre 365 nm, 385 nm o 395 nm, para que coincida exactamente con lo que necesita tu tinta. Además, utilizamos reflectores y lentes personalizados para asegurar que el haz de luz sea uniforme en toda la superficie a tratar. Ya no habrá bandas alternas de color; solo una curado completo desde la superficie hasta el sustrato.
Diseñadas para el entorno industrial
Las hemos diseñado para ser reemplazos directos. Puedes conectarlas directamente a tus circuitos eléctricos actuales, sin tener que modificar todo el sistema eléctrico. Y como las imprentas son lugares ruidosos, polvorientos y con vibraciones constantes, utilizamos conectores de calidad industrial que se mantienen firmes en su lugar. También sellamos las partes ópticas. El polvo y la niebla de tinta pueden ensuciar las lentes, y eso hace que la intensidad UV disminuya drásticamente. Mientras mantengas funcionando el sistema de enfriamiento, estas lámparas funcionarán perfectamente. Tan simple como eso.